Los ajolotes son neoténicos, lo que significa que mantienen sus rasgos larvarios toda su vida y jamás maduran para salir a la tierra a respirar con pulmones de adulto. Su hábitat es estrictamente un acuario ancho (jamás alto ni peceras de bola) de al menos 100 litros para un adulto.
El sustrato es un punto de extrema controversia. Los ajolotes comen succionando todo como aspiradoras. Si pones grava o piedrecitas de colores, se las tragarán y morirán impactados dolorosamente. Deben mantenerse con un suelo de cristal pelado (ideal), o con arena finísima de sílice donde las partículas sean microscópicas.
El agua caliente los sofoca, colapsando su sistema inmune y causando terribles invasiones por hongos. En verano en España, si no puedes mantener el agua a 18-20 grados (normalmente usando ventiladores de superficie o enfriadores "Chillers" industriales caros), no puedes tener un ajolote.
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