Las serpientes del maíz son artistas del escape magistrales. Su fuerte musculatura y huesos flexibles les permiten colarse por rendijas y respiraderos minúsculos. El terrario (mínimo 100x50x50 cm para adulto) debe tener cerraduras de seguridad fiables o tapas con topes pesados.
Disfrutan excavando y ocultándose. Utiliza sustrato de viruta de álamo (aspen) grueso de 5 a 10 cm de profundidad, o sustratos orgánicos limpios (fibra de coco seca). Nunca uses pino o cedro; los aceites esenciales de estas maderas son tóxicos neurológicos fatales para los reptiles.
← Volver al Santuario