Cuidar ranas dardo es básicamente una lección magistral de botánica y ecosistemas cerrados: cuidarás plantas primero, y ranas después. Necesitan terrarios "bioactivos". Esto significa suelos vivos compuestos por mallas de drenaje, bolas de arcilla expandida (arlita), turbas orgánicas y la inyección literal de batallones de isópodos (cochinillas) y colémbolos, que actuarán como limpiadores naturales descomponiendo los excrementos y evitando los hongos.
Se requiere una humedad aplastante y constante del 80-100%, lograda mediante sistemas de lluvia automáticos, y temperaturas estables de selva nubosa o tropical (22°C - 26°C diarios). Una subida por encima de 28 grados matará a las ranas en horas.
← Volver al Santuario